A la breve ceremonia, oficiada en español por el cardenal de la Arquidiócesis de Nueva York, Timothy Dolan, asistieron un centenar de familiares quienes, visiblemente entristecidos y ataviados con máscaras y guantes, rezaban frente a las 250 urnas que contenían las cenizas de las víctimas de la pandemia, situadas en el majestuoso altar de la iglesia y cubiertas con una tela blanca.
Tras las condolencias transmitidas por Dolan, que subrayó en repetidas ocasiones la importancia de la comunidad mexicana de Nueva York y el ejemplo de fe dado, el arzobispo quiso enviar su pésame a los familiares que recibirán los restos en México.
Con información de EFE


